martes, 16 de enero de 2018

Iconografía 18










































Leonor


He visto ese huevo
una especie de huevo, olvidado por los griegos,
pero de gran fama en las Galias.
(En verano
innumerables serpientes, 
por la baba y la espuma de sus cuerpos,
se enlazan y pegan
unas a otras.)
Se llama huevo de serpientes
y viene del Reino de las Madres.
El tamaño:
el de una manzana redonda;
y la cáscara:
cartilaginosa con numerosas cúpulas
como los brazos del pulpo.
Los druidas dicen
que el silbido de esos reptiles
proyecta el huevo al aire
y lo recogen,
antes de que toque tierra,
dentro de un saco.
También se sabe
que esta clase de huevos
flota
contra corriente
y que el artista lo ama
como si fuera un cráneo.
Fue,
quizá,
el huevo del que naciera el hombre luciferino
y que ahora
incuba
la guardiana radicular,  
esa obra maestra, apoteosis
del germen.

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Hiela sangre, 2013.


lunes, 15 de enero de 2018

Lectores de Ferrer Lerín 19





















Alumnos de 3º ESO del IES San Alberto Magno de Sabiñánigo (Huesca) trabajando a partir de unos poemas de Ferrer Lerín. Profesor y autor de la foto: Pedro José García Ruiz.

miércoles, 3 de enero de 2018

Órdenes


Cuentan que el tirano medo Astiages castigó a su pariente Hárpago ordenando que en un banquete le sirvieran trozos de su hijo asados. Mi padre, el ginecólogo dentista Ferrer Auger, ordenó que en un almuerzo en el Gran Hotel de Jaca me sirvieran una suela de cuero vacuno empanada, con gran apuro, todo hay que decirlo, del probo maître, que fallecería al poco tiempo quizá de tanto repetir que él nunca se hubiera atrevido a gastar una broma a un cliente... pero lo había ordenado un médico.


lunes, 1 de enero de 2018

Librero avispado

































































Hoja encolada a una de las guardas del libro en 8º Vigilias del estío (por Don José Zorrilla; Madrid; Boix, editor; Imprenta y librería, calle de Carretas, nº 8; 1845).


Transcripción: “Como éste hay infinidad: yo para venderlos me entretengo en elegantizarlos á ratos perdidos poniendolo como el compañero que va adjunto. Si asi no lo hiciera ¿como habia de salir ni de uno? Ni aun regalandolos”

domingo, 31 de diciembre de 2017

Capítulo 16


Quisiera hablar ahora de las circunstancias que permiten que las señoras salgan a pasear por los alrededores hasta la distancia de una hora, se hospeden en sus casas nativas por un año, y frecuenten los baños cuando el estado de su salud lo exige (pequeñas bañistas). Son circunstancias de índole sanitaria debidas a que el lugar en el que está fundada esta Real Casa es melancólico y malsano, secuela de la insalubridad del aire que inficiona los pulmones y causa fiebres intermitentes; una Real Casa edificada en las tierras pantanosas llamadas El Lagunajo.

Y quizá no sea ocioso decir que cerca de El Lagunajo se encuentran Las Tierras Raras (Lantánidos) donde El Turco Generoso vivió una infancia idílica, pródiga en juegos, observada por Alma Agobiada y sus Lacayos Ingentes. Y este cúmulo oneroso de personalidades, esta capacidad asociativa que roza la hierogamia respetuosa, nos lleva al Gran Macabro o sea a la confluencia, que alguien señalaría muchos años después, entre mis poemas desaforados y la obra de Ligeti. A Dios hay que buscarlo, no es un ser evidente; nadie espere hallarlo en los Jardines de los Senadores, sí, en cambio, resolviendo el problema de los Generales Bizantinos; lecciones digresivas a cargo de quien fue un pequeño vehículo, de quien fue una palabra en un libro, de quien fue un pez mudo, y luego respondería a un único seudónimo: Dositeo Espermio.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Poliedro






















































Desde 1987, en que se publica Cónsul, me ha intrigado la viñeta tipográfica que aparece en la página 2. Ahora, el guionista y realizador Luis Ordóñez consigue un ejemplar del libro y me hace saber que la figura es copia del poliedro truncado que Alberto Durero incluyó en su misterioso grabado Melancolía I. Hablo, a continuación, con Mercedes Azúa, diseñadora de la cubierta del libro y de la colección, y me cuenta que se trata de una xilografía, realizada por Narcís Comadira, que acompaña, en todos los títulos de la colección Poética, de Ediciones Península, los nombres de los directores de la misma.

  

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Primer ciclista


Esperé a que tomara la curva. Se distanciaría pero la superficie susceptible de recibir el disparo sería mayor. Disparé. Y cayó. Mi primer ciclista. Arranqué. Y fui hacia él. Había muerto. Todo fue rápido entonces. Lo arrastré a la cuneta. Lo desvestí. Introduje en el maletero la indumentaria y la bicicleta. Rajé el cadáver hasta eviscerarlo parcialmente. Y lo empujé talud abajo. Ya vi buitres. No tardaron. Mientras maniobraba para dar la vuelta empezaron a bajar. Al alejarme contemplé por el retrovisor cómo se abalanzaban sobre el cadáver. La bicicleta la llevé al punto limpio. La indumentaria al atrio de la iglesia del Carmen. La codician los gitanos. 

lunes, 25 de diciembre de 2017

sábado, 16 de diciembre de 2017

domingo, 10 de diciembre de 2017

jueves, 30 de noviembre de 2017

martes, 28 de noviembre de 2017

Buitre leonado




BUITRE LEONADO



Lo intentó el poeta
allá en los comienzos de la década séptima
traer a colación
al sin par necrófago.
Se recuerda el verso
“la espalda comida por el Gyps”
en un poema áspero
dedicado a la estrella
chula mallorquina.
Poco tiempo antes
en composición más laxa
pormenoriza a otra musa
“Recuerdo la mañana que en tus pequeñas ojeras
vimos el color del buitre macho
la mancha azul del cuello que resalta en las frías cópulas
y preludiando la esteparia pitanza.”
Ambas sin duda
diestras corografías
alumbradas en plena
cumbre ornitológica.


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Nota


Los versos entrecomillados pertenecen a los poemas “Carta a una estrella mallorquina” y “Profesora y alumna” recogidos en Cónsul (Península, Barcelona, 1987) y luego en Ciudad popia. Poesía autorizada (Artemisa, Tenerife, 2006).

Emecé Riera Guilera y Aurora E. Martínez fueron la mejor manutención para el tenaz estro artístico en momentos de ignominia. Se conserva la atenta misiva de la segunda señora en la que se conmina al autor a buscar seudónimo proponiendo, para sus propias carnes femeninas, “el aguilita caudal”, “el águila real” y “la grulla en aspa” aunque al final el vate no escuchara y eligiera “Ariola Espino”.    

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Poema "Buitre leonado" con la 'Nota' completa, no como aparece en la página 59 de Hiela sangre; Nuevos Textos Sagrados, Tusquets Editores, Barcelona, 2013. 





lunes, 27 de noviembre de 2017

sábado, 25 de noviembre de 2017

Laberinto



Ha muerto Valentín Estrella Rodríguez “Cagancho”, o también “Tripudo”. Una de las primeras personas que traté a mi llegada a la ciudad pirenaica en 1968 y que, desinteresadamente, me permitió realizar, en su finca dedicada a la ganadería ovina, diversas pruebas encaminadas a explicar los mecanismos tróficos de las grandes aves necrófagas. Valentín, que siempre mantuvo conmigo una línea de corrección y respeto, quiso, sin embargo, dar a entender, desde el principio de nuestra amistad, que él era algo más que un pequeño ganadero, que era alguien que disponía de argumentos suficientes para desbancar mis ínfulas académicas, y que guardaba ciertos secretos por los que deseaba ser preguntado. Por ejemplo, Valentín Estrella atesoraba un objeto misterioso que un buen día, sin una razón clara, decidió mostrarme. Era una piedra plana, cuadrada, de unos treinta centímetros de lado, con un laberinto grabado en una de sus caras, una piedra que, según dijo, había encontrado uno de sus bisabuelos al roturar las tierras próximas a las ruinas de un monasterio cluniacense. Hoy, su hijo Cosme, en un acto breve pero solemne, en el panteón familiar, me ha entregado la piedra. Luego, ya en la explanada del aparcamiento, se ha acercado, vacilante, y, con voz entrecortada, me ha aconsejado que, cuando llegue el día de la desesperación, recorra el laberinto con el dedo índice de mi mano derecha; un recorrido que, si soy hábil, me conducirá a un círculo donde reside la muerte, e incluso, si mi habilidad es sobresaliente, me hará progresar aún algo más hasta alcanzar el punto central, la puerta que se abre al mundo inferior, donde su padre me espera.




miércoles, 22 de noviembre de 2017

martes, 21 de noviembre de 2017

Copi















































Raúl Damonte Botana "Copi"
Peinture unique, París, 1963
https://es.wikipedia.org/wiki/Copi

domingo, 19 de noviembre de 2017

Actrices 8























Isabelle Huppert
Falso testigo (Curtis Hanson, 1987)

sábado, 18 de noviembre de 2017

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Lectores de Ferrer Lerín 18
















































"En la Cuesta de Moyano un confortable deslumbramiento",
según Santiago Muñoz Bastide. 15.11.17.

lunes, 13 de noviembre de 2017

jueves, 9 de noviembre de 2017

domingo, 5 de noviembre de 2017

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Saturno

Sus cartas, padre, me llegaban un par de veces cada año. Yo estaba lejos, en la universidad, pero usted estaba aún más lejos de mí. Al inicio, ingenuo, yo abría el sobre con una emoción contenida. Y siempre, sin falta, hallaba un papel doblado en tres. Un solo papel con el membrete de su empresa. Mal doblado, por prisa, supongo. Buscando sus palabras, padre, necesitándolas, lo desdoblaba con ansia. Y como una hoja seca hamaqueándose en la brisa, lento, el cheque caía hacia el suelo. Yo lo dejaba allí, casi olvidado, pues lo que realmente me interesaba no era su dinero, padre, sino sus palabras. Ingenuo, buscaba sus palabras. Y en medio del papel, escrito en tinta negra, encontraba yo siempre lo mismo: su nombre. Nada más. Sólo su nombre, firmado con prisa. Una palabra. Sólo una palabra. El padre es un nombre.     

Saturno, Eduardo Halfon
Jekyll & Jill, Zaragoza, 2017

martes, 31 de octubre de 2017

domingo, 22 de octubre de 2017

martes, 17 de octubre de 2017

Lectores de Ferrer Lerín 17


























Madrid. 2017
Foto: Fran Ferrer

domingo, 15 de octubre de 2017

sábado, 14 de octubre de 2017

martes, 3 de octubre de 2017

Crecimiento de mandíbulas


Creía que el problema sólo me afectaba a mí, pero hoy, al salir a la calle, he comprobado que se trata de un problema generalizado; gran cantidad de gente experimenta, desde hace unos días, un considerable aumento en el tamaño de las mandíbulas, unos centímetros de más que resultan aparatosos. La influencia que tal transformación vaya a tener en las actividades habituales, como la oración y la ingesta de alcaparrones, no se habrá aún valorado, pero imagino que en las próximas semanas se publicarán informes tranquilizadores; es lo mínimo que se puede esperar de nuestras Autoridades Autonómicas.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Delinquiendo


Noto que me confunden con un delincuente. Confunden mi imagen de progre relajado y casual con la de un delincuente tenaz. Las jóvenes madres, camino de la guardería, huyen despavoridas. Los jubilados, en un descanso del juego de la petanca, se estremecen a la sombra de un pino carrasqueño. E incluso, las acaloradas y laboriosas amas de casa maldicen su imprevisión al aparcar el coche demasiado lejos de la puerta de Mercadona. He de  hablar con El Pelucas, mi estilista de cabecera y, quizá, con Presquemir, mi sastre de toda la vida. He de modificar, cuanto antes, mi apariencia física. Pero mi mente, mis pensamientos, seguirán siendo, si Dios quiere y lo permite, tan ramplones y sórdidos como lo han sido siempre.